miércoles, 20 de marzo de 2013

Dublín



Volví hace 2 días pero en cuerpo y alma sigo allí. Sigo en Dublín, con sus calles pedregosas, sus habitantes dicharacheros y el espíritu de aquella nación que se levantó en armas contra la opresión británica.


Celtas, creyentes acérrimos en sus historias y leyendas, han compartido un año más con los millones de visitantes curiosos la alegría de una fiesta ya internacional.



Los brindis en los pubs abarrotados del Temple bar, la música en directo, los rincones saturados de motas verdes… Por un momento te transportas a otra época y empiezas a pensar que te han pegado the luck of the irish.



Se amontonan las catedrales e iglesias en cada manzana. Cristianos que siguen la estela de Saint Patrick y que alzan su bandera merecedores de ésta.



Ojos claros, melenas bermejas que hablan una especie de inglés gallego, se acercan a hablarte sin motivo, sin más intención que una agradable conversación.



 Shamrocks de tres hojas pintadas en caras sonrientes. Que, según ellos, son las que dan buena suerte.


Guinness por doquier que, si bien resultan amargas al principio, terminan convirtiéndose en una adicción opaca y cremosa.


Recomiendo a todo el que pueda acudir a esta hermosa capital y más aún con motivo de San Patricio. Subiré más fotografías del viaje ya que mi cámara gritaba capturar cuanto allí acontecía. Y desde luego remarcar que en este viaje no sólo invitaba el ambiente sino la buena compañía.


3 comentarios:

  1. Muy bonitas las fotos :)

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  2. Muchas gracias Esco! Me he metido en tu blog y m ha encantado la foto de la madera rompiéndose pero no me dejaba comentar!

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    1. La verdad es que has sacado fotones! No pasa nada, pero muchas Graciias!!:) Pues pásate a ver si te gusta la última foto

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